Caldera

La presión de la caldera sube sola: causas y qué hacer

Si la presión de la caldera sube sola, lo primero es comprobar en qué momento ocurre. Una pequeña subida cuando la calefacción empieza a funcionar es normal porque el agua aumenta de volumen al calentarse. Lo que no es normal es pasar rápidamente de una presión correcta en frío a valores muy altos, acercarse a 3 bar o seguir aumentando incluso con la caldera apagada y completamente fría.

El patrón da una pista muy útil: si la presión sube principalmente al calentarse, uno de los primeros elementos que debe revisarse es el vaso de expansión. Si aumenta poco a poco con la caldera fría, son más probables una llave de llenado que deja pasar agua o, en determinadas calderas mixtas, una comunicación interna a través del intercambiador.

Contenido

Qué presión debe tener una caldera

No existe un valor idéntico para todos los modelos, por lo que siempre debe prevalecer el intervalo indicado por el fabricante.

En muchas instalaciones domésticas de circuito cerrado es habitual encontrar, con el sistema frío, una presión próxima a:

1-1,5 bar

Cuando la calefacción funciona, la presión puede subir moderadamente.

Por ejemplo, pasar de aproximadamente:

1,2 bar en frío

a

1,6-1,8 bar en caliente

puede ser completamente normal.

Lo preocupante no es que la aguja se mueva, sino que la subida sea excesiva.

Cuándo la subida de presión es normal

El agua del circuito se dilata cuando aumenta su temperatura.

Por eso es normal observar esta secuencia:

  1. La caldera está fría.
  2. La presión permanece relativamente baja y estable.
  3. Arranca la calefacción.
  4. El agua se calienta.
  5. La presión aumenta ligeramente.
  6. Cuando el circuito vuelve a enfriarse, desciende.

Este comportamiento indica que el sistema está compensando la expansión del agua.

Cuándo la presión ya no es normal

Conviene investigar cuando aparece alguno de estos síntomas:

  • pasa de aproximadamente 1 bar a casi 3 bar al calentarse;
  • la subida es muy rápida;
  • la presión continúa aumentando con la caldera apagada;
  • la válvula de seguridad expulsa agua;
  • después de enfriarse la presión queda demasiado baja;
  • hay que rellenar el circuito constantemente;
  • el manómetro se acerca repetidamente al límite;
  • los cambios de presión son mucho mayores que antes.

La forma en que sube permite reducir bastante las posibles causas.

Diagnóstico rápido según cuándo sube

ComportamientoCausa más probable
Sube moderadamente al calentar y baja al enfriarFuncionamiento normal
Sube mucho al encender la calefacciónVaso de expansión
Llega cerca de 3 bar en calienteProblema de expansión o sobrepresión
Sube lentamente estando fría y apagadaLlave de llenado o intercambiador
Sube después de rellenarlaExceso de agua introducida
Sube y descarga por la válvula de seguridadSobrepresión
El manómetro cambia de forma extrañaSensor o manómetro
Sube al usar agua caliente sanitariaConviene revisar intercambiador y circuito

El vaso de expansión es una de las causas más frecuentes

Cuando la presión aumenta mucho únicamente al calentarse la calefacción, el vaso de expansión es uno de los principales sospechosos.

Este componente está diseñado precisamente para absorber el incremento de volumen del agua.

En su interior existe una separación entre:

  • agua del circuito;
  • una cámara con gas o aire a determinada presión.

Cuando el agua se expande, el vaso proporciona espacio para absorber ese aumento de volumen.

Qué ocurre cuando falla el vaso de expansión

Si el vaso pierde su carga o su membrana está deteriorada, deja de absorber correctamente la expansión.

Entonces sucede algo parecido a esto:

1,2 bar en frío

se enciende la calefacción

el agua se dilata

no encuentra suficiente volumen de expansión

la presión aumenta rápidamente

Puede terminar acercándose al límite de actuación de la válvula de seguridad.

Cuando el circuito se enfría, la presión vuelve a caer.

Ese patrón es muy característico.

Síntomas de un vaso de expansión con problemas

Los más frecuentes son:

  • presión correcta con la caldera fría;
  • subida muy acusada al encender la calefacción;
  • descenso fuerte después de enfriarse;
  • descarga de agua por la válvula de seguridad;
  • necesidad frecuente de rellenar;
  • comportamiento repetitivo cada día.

Puede parecer contradictorio que una caldera con exceso de presión termine después con presión demasiado baja.

Tiene una explicación.

Por qué después de subir mucho la presión termina bajando

Supongamos que el circuito parte de 1,2 bar.

Al calentarse llega a 3 bar.

La válvula de seguridad actúa y expulsa parte del agua.

Después apagas la calefacción.

El agua se enfría y se contrae.

Como anteriormente se perdió una parte del agua por la válvula, la presión puede terminar por debajo del valor inicial.

Entonces el usuario vuelve a rellenar.

Al siguiente calentamiento ocurre otra vez:

rellenar → calentar → presión excesiva → descarga → enfriar → presión baja

Ese ciclo no se soluciona añadiendo agua continuamente.

Hay que reparar la causa.

La llave de llenado puede estar dejando pasar agua

La segunda causa importante aparece cuando la presión sube incluso con la caldera:

  • apagada;
  • fría;
  • sin calefacción funcionando.

En ese escenario el vaso de expansión pierde protagonismo.

Hay que comprobar el sistema utilizado para llenar el circuito de calefacción.

La llave o válvula de llenado conecta temporalmente el agua de la red con el circuito cerrado de la caldera.

Debe permanecer completamente cerrada después de ajustar la presión.

Qué pasa si la llave de llenado no cierra bien

La red de agua potable trabaja normalmente a una presión superior a la del circuito de calefacción.

Si la llave deja pasar una pequeña cantidad:

agua de red → entra lentamente en calefacción → la presión sube

Puede tardar:

  • minutos;
  • horas;
  • incluso gran parte del día.

El síntoma característico es que la presión aumenta aunque la caldera no esté calentando.

Cómo diferenciar la llave de llenado del vaso de expansión

La temperatura del circuito proporciona la pista principal.

Vaso de expansión

Presión relativamente normal en frío.

Sube mucho cuando calienta.

Después vuelve a bajar al enfriarse.

Llave de llenado

La caldera puede estar completamente fría.

La presión sigue aumentando poco a poco.

No necesita que la calefacción funcione para producir el problema.

Esta diferencia evita sustituir un vaso de expansión cuando el agua realmente está entrando desde la red.

Puede estar cerrada la llave y seguir perdiendo

Sí.

Que el mando parezca situado en posición de cerrado no garantiza que el mecanismo interior selle perfectamente.

Puede existir:

  • desgaste;
  • suciedad;
  • cal;
  • deterioro del asiento.

Por eso una válvula aparentemente cerrada puede permitir un pequeño paso de agua.

El intercambiador también puede elevar la presión

En determinadas calderas mixtas, otra posibilidad es una fuga interna entre el circuito de agua sanitaria y el de calefacción a través del intercambiador correspondiente.

Los dos circuitos deberían permanecer separados.

Si aparece una comunicación interna, la mayor presión del agua de red puede trasladarse al circuito de calefacción.

El resultado es parecido al de una llave de llenado que no cierra:

la presión de calefacción aumenta aunque no hayas rellenado la caldera.

Cómo sospechar de un intercambiador

Conviene considerarlo especialmente cuando:

  • la presión sube estando la caldera fría;
  • la llave de llenado está correctamente cerrada;
  • el problema continúa;
  • la caldera es mixta;
  • existen cambios relacionados con el uso de agua caliente.

Confirmar el origen requiere comprobar hidráulicamente el aparato.

No es una reparación para realizar abriendo la carcasa sin los conocimientos adecuados.

Exceso de agua después de rellenar

Otra explicación mucho más sencilla es haber introducido demasiada agua.

Si dejas la caldera en frío con una presión ya elevada, al calentarse aumentará todavía más.

Por ejemplo, si partes innecesariamente de una presión próxima al límite superior previsto para el sistema, queda muy poco margen para absorber la expansión.

La solución no consiste en asumir automáticamente que el vaso está roto.

Primero hay que comprobar la presión inicial en frío.

No rellenes la caldera con la calefacción caliente

La referencia debe comprobarse preferentemente con el sistema en las condiciones indicadas por el fabricante, normalmente frío o suficientemente estabilizado.

Si rellenas mientras está caliente puedes interpretar mal la presión.

Después, cuando la instalación se enfríe, el valor cambiará.

También debes evitar introducir agua continuamente para corregir oscilaciones cuya causa todavía no conoces.

Qué hace la válvula de seguridad

Las calderas de circuito cerrado disponen de una válvula de seguridad destinada a proteger la instalación frente a una sobrepresión.

En muchas calderas domésticas esta protección actúa alrededor de 3 bar, aunque debe comprobarse siempre la especificación concreta del aparato.

Cuando la presión alcanza su umbral, la válvula abre y evacua agua.

Por eso puedes encontrar:

  • agua bajo la caldera;
  • humedad en el tubo de descarga;
  • pérdida exterior;
  • presión muy baja cuando el sistema se enfría.

Si llega a 3 bar, no es un funcionamiento normal

Una caldera que se acerca repetidamente a 3 bar durante los ciclos normales de calefacción necesita revisión.

La válvula de seguridad es una protección, no el sistema habitual utilizado para regular la presión diaria.

No debería ser normal que cada vez que enciendes los radiadores la caldera tenga que expulsar agua para mantenerse dentro de límites seguros.

No tapes nunca el tubo de descarga

Si observas agua saliendo por la descarga, no intentes solucionar el problema:

  • taponando el tubo;
  • cerrando la salida;
  • colocando una válvula adicional;
  • bloqueando el escape.

La válvula debe poder evacuar presión.

Hay que corregir la causa que provoca la sobrepresión, no impedir que actúe el elemento encargado de proteger el sistema.

La válvula de seguridad puede quedar goteando

Después de haber descargado varias veces, puede ocurrir que la válvula no vuelva a cerrar perfectamente.

Suciedad o deterioro pueden provocar un pequeño goteo continuo.

Entonces puede haber dos problemas:

  1. la avería que produjo inicialmente la sobrepresión;
  2. una válvula de seguridad que posteriormente pierde.

Cambiar únicamente la válvula sin reparar el origen puede hacer que la nueva vuelva a descargar.

La presión sube al poner la calefacción

Este es uno de los casos más sencillos de interpretar.

Si ocurre:

caldera fría: 1,2 bar

calefacción encendida: 2,8-3 bar

caldera fría otra vez: presión muy inferior

el vaso de expansión merece una revisión prioritaria.

Una subida pequeña es normal.

Una variación enorme no lo es.

La presión sube con la caldera apagada

Aquí cambia completamente el diagnóstico.

Si la caldera está:

  • fría;
  • sin demanda;
  • apagada;

y el manómetro continúa avanzando lentamente, debe investigarse la entrada de agua desde otro circuito.

Principalmente:

  • llave de llenado;
  • posible comunicación interna mediante el intercambiador.

El agua no puede expandirse por calentamiento si permanece fría.

Por tanto, hay que explicar de dónde está apareciendo el volumen adicional.

La presión sube durante la noche

Si dejas la caldera correctamente ajustada y por la mañana aparece con más presión, sospecha de una entrada lenta de agua.

No es necesario que la caldera haya estado funcionando.

Comprueba:

  • llave de llenado;
  • comportamiento durante varias horas;
  • si aumenta también con la calefacción completamente desconectada.

Una subida progresiva durante horas encaja especialmente bien con una pequeña comunicación entre la red y el circuito cerrado.

La presión sube al usar el agua caliente

En una caldera mixta, observar una relación clara entre el uso de agua caliente sanitaria y el aumento de presión puede ser una pista útil.

No demuestra por sí sola qué pieza está defectuosa.

Pero sí justifica revisar posibles comunicaciones entre:

  • circuito sanitario;
  • circuito de calefacción.

Especialmente si la presión aumenta sin que la calefacción esté funcionando.

Puede fallar el manómetro

Sí.

No siempre existe una sobrepresión real.

El sistema que mide la presión puede:

  • atascarse;
  • dar lecturas incorrectas;
  • responder con retraso;
  • presentar un fallo electrónico.

Sospecha de la medición cuando:

  • la lectura cambia de forma incoherente;
  • permanece inmóvil durante mucho tiempo;
  • aparecen valores incompatibles con el comportamiento del circuito.

Un técnico puede comparar la lectura con un instrumento externo y determinar si la presión real coincide.

Qué hacer si la presión está demasiado alta

Si observas una presión claramente superior a la habitual:

1. Apaga la calefacción

Permite que la instalación se enfríe.

2. Comprueba si la presión baja

Esto aporta información sobre el vaso de expansión.

3. Verifica que la llave de llenado esté cerrada

No sigas introduciendo agua.

4. Observa si vuelve a subir en frío

Si lo hace, existe probablemente una entrada de agua.

5. Comprueba si hay descarga

Busca signos de agua procedentes de la válvula de seguridad.

6. Solicita revisión si el problema se repite

Bajar la presión una vez no repara la causa.

Se puede bajar la presión purgando un radiador

Abrir cuidadosamente un purgador permite expulsar una pequeña cantidad de agua y, por tanto, puede hacer descender la presión.

Pero hay que distinguir entre:

corregir temporalmente el valor

y

reparar la avería.

Si la caldera sube de nuevo por culpa del vaso de expansión o de la llave de llenado, purgar un radiador cada día no es una solución.

Solo estarás eliminando el agua que vuelve a entrar o que el sistema no puede absorber correctamente.

También puede vaciarse por un punto de desagüe

Las instalaciones disponen de procedimientos específicos para reducir o vaciar presión.

No todos los sistemas son iguales.

Si no conoces la ubicación correcta o no estás familiarizado con el circuito, es preferible no desmontar componentes.

Manipular una instalación caliente o presurizada puede provocar:

  • salida brusca de agua;
  • quemaduras;
  • fugas posteriores.

Qué no debes hacer cuando sube la presión

Evita estas prácticas:

  • rellenar constantemente sin investigar la causa;
  • bajar presión cada día y asumir que ya está reparada;
  • tapar la válvula de seguridad;
  • desmontar el vaso de expansión;
  • abrir la carcasa de una caldera de gas sin capacitación;
  • manipular componentes con el circuito caliente;
  • ajustar piezas internas al azar.

El objetivo es identificar por qué aumenta el volumen o por qué no puede absorberse su expansión.

Cómo comprobar el problema durante 24 horas

Una observación sencilla puede aportar mucha información.

Con la caldera fría

Anota la presión.

Por ejemplo:

1,2 bar.

Sin utilizar calefacción durante varias horas

Comprueba nuevamente.

Si aparece:

1,6 → 1,8 → 2 bar

sin calentamiento, sospecha de entrada de agua.

Enciende la calefacción

Observa cuánto aumenta.

Si sube brutalmente únicamente con la temperatura, piensa en expansión.

Cuando vuelva a enfriarse

Comprueba si recupera aproximadamente el valor inicial.

Este comportamiento ayuda a distinguir entre las principales causas sin desmontar nada.

Tabla de diagnóstico por síntomas

SíntomaQué revisar primero
Sube mucho solo con calefacciónVaso de expansión
Sube con caldera fríaLlave de llenado
Llave cerrada y sigue subiendo en fríoIntercambiador
Llega a 3 bar y expulsa aguaExpansión y válvula de seguridad
Después queda casi sin presiónAgua perdida durante sobrepresión
Hay que rellenarla cada pocos díasBuscar fuga o descarga
Lectura incoherenteSensor o manómetro
Subió justo después de rellenarExceso de agua

Presión alta y presión baja pueden tener la misma causa

Aunque parezca extraño, una avería del vaso de expansión puede provocar ambos síntomas.

Durante el calentamiento:

presión demasiado alta.

Después la válvula expulsa agua.

Durante el enfriamiento:

presión demasiado baja.

El usuario interpreta entonces que la caldera “pierde presión” y vuelve a llenarla.

Sin observar todo el ciclo es fácil diagnosticar únicamente la mitad del problema.

Por qué rellenar continuamente no es recomendable

El circuito de calefacción está pensado para mantener el agua en su interior.

Si tienes que añadir agua constantemente, existe una anomalía.

Además, introducir repetidamente agua nueva puede aportar:

  • oxígeno;
  • minerales;
  • sales.

Eso puede favorecer procesos de:

  • corrosión;
  • formación de residuos;
  • lodos.

Por tanto, rellenar semanalmente no debería convertirse en mantenimiento rutinario.

Si la presión baja sin haber llegado antes a 3 bar

Entonces hay que considerar otras causas.

Puede existir una fuga en:

  • radiadores;
  • válvulas;
  • tuberías;
  • conexiones;
  • caldera;
  • válvula de seguridad.

La presión baja y la presión que sube sola son problemas distintos, aunque a veces estén conectados.

Conviene observar todo el ciclo antes de decidir.

Cómo comprobar si la válvula de seguridad pierde

Busca el tubo de descarga correspondiente sin desmontar componentes.

Comprueba si hay:

  • agua;
  • humedad;
  • marcas de cal;
  • goteo.

Si anteriormente la caldera llegó a una presión elevada, es posible que la válvula haya descargado.

Eso puede explicar por qué posteriormente el manómetro aparece bajo.

El vaso de expansión se puede reparar

Depende de cuál sea el problema.

Si únicamente ha perdido su precarga y la membrana permanece en buen estado, un profesional puede comprobarla y restablecer la presión adecuada siguiendo el procedimiento previsto para el aparato.

Si la membrana está rota, normalmente será necesario:

  • sustituir el vaso;
  • o instalar una solución compatible según la instalación.

No basta con introducir aire sin comprobar las condiciones correctas del circuito.

Cómo se comprueba un vaso de expansión correctamente

La medición de su precarga no debe interpretarse con el circuito funcionando a presión normal.

Para obtener un diagnóstico fiable hay que trabajar en condiciones hidráulicas específicas.

Por eso medir o inflar el vaso simplemente con la caldera llena puede generar una lectura engañosa.

Es una de las razones por las que la comprobación profesional tiene más valor que añadir aire al azar.

Cuánto puede costar reparar la presión alta

El coste depende completamente de la avería.

No es lo mismo:

  • cerrar o sustituir una llave;
  • recargar un vaso;
  • cambiar el vaso de expansión;
  • sustituir una válvula de seguridad;
  • reparar un intercambiador.

También influyen:

  • modelo de caldera;
  • accesibilidad;
  • pieza;
  • mano de obra.

Por eso conviene diagnosticar antes de pedir un cambio completo de componentes.

Cuándo hay que llamar a un técnico

Solicita una revisión si:

  • la presión se aproxima repetidamente a 3 bar;
  • la válvula de seguridad descarga;
  • sube con la caldera fría;
  • el vaso parece no absorber la expansión;
  • necesitas rellenar frecuentemente;
  • hay agua bajo la caldera;
  • la presión cambia de manera extrema;
  • existe un error de funcionamiento;
  • no sabes cómo aislar correctamente el circuito.

Si se trata de una caldera de gas, la intervención sobre sus componentes internos debe realizarla personal cualificado.

Cuándo conviene apagar la caldera

Una pequeña variación dentro del funcionamiento habitual no exige apagarla.

Sí conviene dejarla fuera de servicio y solicitar revisión cuando:

  • existe una fuga importante;
  • la presión supera continuamente los valores normales;
  • descarga agua de manera abundante;
  • aparecen anomalías eléctricas;
  • hay agua entrando en zonas eléctricas;
  • el aparato muestra signos claros de funcionamiento inseguro.

No continúes rellenando y utilizando indefinidamente una caldera que descarga agua cada vez que se calienta.

Ejemplos prácticos para identificar la avería

Caso 1: 1,2 bar en frío y 1,7 bar en caliente

Probablemente normal, si el fabricante admite esos valores y vuelve a descender al enfriarse.

Caso 2: 1,2 bar en frío y 2,9 bar en caliente

Revisar vaso de expansión y comportamiento hidráulico.

Caso 3: 1,2 bar por la noche y 2,2 bar por la mañana sin calefacción

Sospechar de entrada de agua al circuito, especialmente llave de llenado.

Caso 4: llave de llenado comprobada y la presión sigue subiendo apagada

En una caldera mixta debe investigarse, entre otras posibilidades, el intercambiador.

Caso 5: llega a 3 bar, sale agua y después queda a 0,6 bar

El agua probablemente se está perdiendo durante la sobrepresión.

Hay que solucionar la causa que lleva el sistema hasta ese valor.

Guía rápida: qué hacer según el comportamiento

Sube un poco cuando calienta

Obsérvala.

Puede ser completamente normal.

Sube mucho solo al calentar

Revisar vaso de expansión.

Sube sin calefacción

Revisar llave de llenado.

Llave cerrada y continúa subiendo

Revisar posible comunicación interna entre circuitos.

Llega a la zona de seguridad

Apaga la calefacción, deja enfriar y solicita revisión si se repite.

Expulsa agua

No bloquees la descarga.

Hay que localizar la causa de la sobrepresión.

Diferencia entre presión y temperatura

Son conceptos relacionados pero no equivalentes.

La temperatura indica lo caliente que está el agua.

La presión refleja el estado hidráulico del circuito.

Cuando aumenta la temperatura, la presión suele subir algo por expansión.

Pero una presión que aumenta con el agua completamente fría necesita otra explicación.

Esa sencilla relación permite diagnosticar gran parte de los casos.

La clave está en observar si entra agua o si se expande

Cuando la presión de la caldera sube sola, prácticamente todo el diagnóstico gira alrededor de dos preguntas:

¿El agua del circuito se está calentando y no puede expandirse correctamente?

En ese caso el vaso de expansión tiene especial importancia.

¿Está apareciendo más agua dentro del circuito incluso estando frío?

Entonces hay que buscar una comunicación con la red, empezando por la llave de llenado y continuando con otros componentes cuando corresponda.

Una variación moderada entre frío y caliente pertenece al funcionamiento normal de una instalación cerrada. Lo que merece atención es una presión que escala rápidamente, alcanza valores próximos a la actuación de la válvula de seguridad o continúa aumentando con la caldera completamente fría. Observar cuándo ocurre la subida permite pasar de “la presión sube sola” a un diagnóstico mucho más concreto y evita convertir el rellenado o el purgado en una rutina que únicamente oculta la avería.

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